Anillos de compromiso y arras
admin | 23/07/2010
Los anillos de compromiso son una pieza esencial en una boda que está llena de simbolismo. Los romanos ya utilizaban los anillos para sellar las cartas e incluso en cualquier tipo de contrato se solían intercambiar un anillo de oro pues es una de las cosas que siempre llevaban consigo.
Este símbolo de entrega de la custodia del mensaje es la costumbre que culmina con la entrega de los anillos de boda. Las alianzas de oro no se entregaban a las mujeres como un adorno más para ellas sino para sellar las cosas de la casa como cajones, armarios u utensilios para que no fueran sustraídos por los esclavos. El anillo se convirtió en señal de promesa matrimonial uniendo los corazones de la pareja. En un principio el anillo se llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda al haber una vena que llega al corazón.
El material al principio era de hierro y Plinio y no llevaba ninguna piedra. Fue en el segundo siglo de la iglesia cuando fueron de oro.
Hoy en día los materiales son diversos de oro blanco o amarillo con diamantes o sin ellos y se ubican tanto en la mano izquierda como en la derecha.
Las arras son monedas que simbolizan el compartir bienes a partir de contraer matrimonio. En la edad media eta la dotación del novio a la novia que representaba de un 10 a 50% de la herencia del novio según la época o de regalos. La novia podía disponer de las arras hasta tener hijos en caso de viudedad podría vivir de las rentas que éstas produjeran hasta contraer matrimonio.



ro que nos encantan, nos sentimos sexys con ellas y nos encanta sentir su olor. Algunos de ellos los amamos intensamente para acabar odiándolos al cabo de los meses (nuestro sentido nos pide un descanso olfativo), a otros les pillamos el truquillo y los utilizamos pero perfumándonos poquísimo, así que encima de oler bien nos dura muchísimo el frasco, y por último están aquellos perfumes eternos cuyo aroma pasa desapercibido para nosotros y en realidad nos hemos convertido en auténticos ambientadores andantes para el resto.